Monday, December 26, 2016

BOSQUEJO HISTÓRICO DE LA PRENSA CUBANA DEL EXILIO


Por Eduardo Lolo           

Información, primera víctima de las coletillas, el 16 de enero de 1959


La historia de los medios masivos de comunicación del exilio cubano actual comenzó mucho antes de aflorar su primera publicación en Miami o Madrid. Su génesis tuvo lugar en La Habana, a principios de la tiranía de Fidel Castro, con el nacimiento de la llamada “coletilla”, término popular con el cual se bautizó –vía el choteo criollo indagado mucho antes por Jorge Mañach– a las forzadas añadiduras que empezaron a aparecer en los periódicos cubanos al final de informaciones o artículos que resultaban ‘molestos’ al dictador de estreno. Dicho atentado inicial a la libertad de expresión estaba sazonado con una alta dosis de demagogia (eficiente arma básica del castrismo), por cuanto se vendía como una reacción espontánea de los sindicatos de los trabajadores de la prensa a “la campaña contrarrevolucionaria de la burguesía”, como se tildaba a los propietarios o editores de los diarios y revistas que todavía permanecían en manos privadas.

            La realidad era bien distinta: empleados resentidos, chantajeados, intimidados, o comprados con promesas de pitanzas de diversas índoles, forzaban amenazantes a los cajistas a imprimir dos veces las pruebas de galera de los trabajos considerados “contrarrevolucionarios” por los inesperados censores, casi todos salidos del rencoroso anonimato de la mediocridad. Una de las copias, contraviniendo las más elementales reglas de la ética profesional y la legalidad, era sacada de la empresa y llevada a una oficina del gobierno donde alguien (se dice que muchas veces el propio Fidel Castro) redactaba un párrafo rechazando el contenido del suelto o la columna, siempre ‘a nombre’ del sindicato. Las planas no se entregaban a las prensas hasta tanto no llegaran las coletillas, las que de inmediato se paraban en plomo y se adicionaban a las planas. Huelga decir que dichas coletillas se añadían en contra de la voluntad de los autores de los trabajos, los directores y los dueños de los medios, muchas veces con un miliciano armado junto a los linotipos mirando amenazadoramente a la redacción y amedrentando a los indefensos e impotentes operarios tipográficos.

            La coletilla, sin embargo, tuvo un resultado contrario a lo que quería la nueva dictadura: el público comenzó a priorizar la lectura de los artículos o noticias con coletilla en detrimento de otros trabajos considerados, por su carencia de añadidura alguna, como inofensivos o simpatizantes del gobierno. A resultas de tal inesperada consecuencia, el Diario de la Marina (uno de los baluartes de las ideas democráticas cubanas de entonces) tuvo que aumentar considerablemente su tirada en los primeros tiempos del castrismo, mientras que el periódico Hoy (de los comunistas) languidecía de aburrimiento en las manos de los escasos militantes de siempre. Lo mismo sucedió con otros medios.
            Pero el poder totalitario no es tal si no acumula todo el poder, por lo que una vez defenestrado el ejecutivo con la huida de Fulgencio Batista, anulado el legislativo al suprimirse el Congreso, y eliminado el judicial con la constitución de los llamados Tribunales Revolucionarios, sólo faltaba conjurar el bien llamado “cuarto poder” de la democracia: la prensa libre. Una noche, y al unísono ignominioso, turbas castristas secundadas por agentes armados ocuparon las redacciones y los talleres de las revistas y periódicos que aún eran propiedad de firmas particulares. No más “coletillas” a partir de entonces, todos los medios de prensa cubanos convertidos en colas satánicas.
            Por tal razón no es de extrañar que entre los primeros exiliados del castrismo, junto a políticos demócratas y campesinos expropiados, se puedan identificar tantos periodistas y editores de periódicos y revistas, incluyendo hasta algunos de los que apoyaron la insurrección en contra del régimen batistiano. Entre el exilio, la autocensura o la mordaza, muchos optaron por el primer elemento del aciago trinomio, a pesar de todas las conocidas penas del destierro que sabían se les avecinaba.
            Esos primeros comunicadores exiliados tuvieron que comenzar una nueva vida la mayor parte de las veces fuera de su profesión: de redactores estrellas a lavaplatos en el Restaurante La Estrella, o correctores de prueba en el mejor de los casos. La mayoría de los medios masivos de comunicación fuera de Cuba, gracias a la eficiencia de la maquinaria propagandística comunista, tendía a simpatizar o, al menos, ser indulgente o complaciente con el régimen castrista; por lo que todo periodista o escritor cubano exiliado era tildado de extrema derecha, batistiano y hasta de torturador o asesino. Los profesionales de la prensa desterrados que hicieron de los EE.UU. su segunda patria tuvieron un elemento adverso extra: la barrera del idioma. El inglés se aprendía por necesidad material; pero se seguía sufriendo (y escribiendo) en español.
Recorte de Diario Las Américas
            Afortunadamente, hubo honrosas excepciones al rechazo de los “tontos útiles” (y algunos nada “tontos”) a los periodistas cubanos del exilio, siendo la más destacada el Diario Las Américas, fundado en Miami unos pocos años antes del éxodo cubano por el nicaragüense Horacio Aguirre, quien convirtió su periódico en el más importante aliado de los cubanos a la hora de denunciar y desenmascarar las falacias castristas. Es de resaltar que dicha política editorial la mantuvo el Dr. Aguirre durante décadas, hasta el último momento en que estuvo al frente de la empresa. El Diario Las Américas cambió recientemente de propietario, aunque se espera que continúe siendo el fortín de la democracia hemisférica al que la administración anterior nos tenía acostumbrados.
El ABC de Madrid es otro de los medios extranjeros que abrió sus puertas a los intelectuales del exilio cubano, y así las mantuvo incluso después de que Castro y Franco zanjaran sus asperezas iniciales. En Venezuela hicieron lo propio El Universal y El Mundo. El primero siempre tuvo sus páginas accesibles a las denuncias del horror castrista; el segundo llegó hasta a tener de Director a un cubano del destierro. Pero no tengo conocimiento alguno de un periódico diario propiedad de exiliados cubanos o editado prioritariamente para la comunidad cubana.
Miguel Angel Quevedo, director de Bohemia
            Otro fue el caso de las revistas. La propia Bohemia, que jugó un papel tan importante bajo la dirección de Miguel Ángel Quevedo en la demonización de Fulgencio Batista y el endiosamiento de Fidel Castro, comenzó a editarse en el exilio y hasta se distribuyó clandestinamente en Cuba en ediciones de bolsillo (que había que leer con una lupa) que entraban al país gracias a la solidaridad de algunos diplomáticos extranjeros o arrojadas desde avionetas que sobrevolaban de noche La Habana, “bombardeando” la capital con libros y revistas censurados por el gobierno. Algún día habrá que reconocer y agradecer públicamente la labor de esos valientes pilotos (tildados de “piratas” y “mercenarios” por el régimen comunista) que arriesgaban sus vidas a favor del acceso del pueblo cubano a una prensa libre. Quevedo, como es conocido, terminó suicidándose al sentirse personalmente responsable de la tragedia cubana; junto con él murió Bohemia en tanto que publicación libre, aunque nunca ha dejado de editarse en Cuba como instrumento de propaganda totalitaria.
Caricatura alusiva a la transformación del exilio
Otras revistas cubanas importantes que ‘salieron’ al exilio junto a sus dueños o directores fueron Vanidades y Carteles. La primera de ellas fue pronto adquirida por capitales extranjeros que la despojaron de todo viso nacional cubano para hacerla una revista de intención continental; todavía se publica. La segunda comenzó con ediciones donde combinaba viejos trabajos de reproducción facsimilar con piezas nuevas escritas fuera de Cuba; carácter híbrido que posiblemente determinara su poco éxito entre los lectores, motivo por el cual al poco tiempo desapareció de circulación.
Cubanos exiliados en España, Venezuela, Costa Rica y otros países europeos y latinoamericanos también intentaron y lograron llevar adelante las denuncias de los horrores del totalitarismo a los pueblos que los acogieron, con el objetivo nada oculto de advertirles del peligro de las arteras ideas populistas, siempre al acecho. Sin embargo, siguiendo la lógica demográfica, muchos de los medios de comunicación del exilio cubano vieron la luz en los EE.UU. Entre ellos los más estables han sido los semanarios editados, fundamentalmente, en Miami (FL), Los Ángeles (CA) y Union City (NJ), sede de las más importantes colonias de cubanos desterrados. Algunos de ellos comenzaron como publicaciones muy rudimentarias (eran copias mimeografiadas) dirigidas a lectores de regiones o municipios en especial. Sirve de ejemplo Libre, fundado hace decenios en Miami con el nombre de El Matancero Libre y que evolucionara a nivel nacional y luego, sin abandonar su hincapié en la temática criolla a categoría internacional; de ahí el cambio de nombre. (Libre se sigue editando, ahora también con una versión digital.) Lo mismo podría decirse de Enfoque 3 Magazine, con más de 20 años de vida. El Nuevo Patria (también de Florida), continúa con su línea editorial esencialmente cubana, como que se siente heredero del periódico fundado por José Martí en Nueva York; se mantiene activo.
Periódico Vanguardia

Otro ejemplo de semanario cubano exitoso es el 20 de Mayo, publicado por décadas en Los Ángeles. El carácter nacional y su mensaje republicano se desprenden del propio título. Pero también evolucionó, sin abandonar su cobertura inicial, para convertirse en un medio para todos los hispanos del estado; desgraciadamente, dejó de publicarse. También de California es de resaltar La Voz Libre, que iniciara su publicación en 1981, aunque con una política editorial más hispana en general que cubana en particular; hoy igualmente desaparecido. Un ejemplo más reciente es la publicación digital, también californiana, Palabra Abierta, en plena circulación.
La Tribuna se considera el decano de la prensa hispana en New Jersey. Fundado en Union City en los años sesenta para servir de tribuna a los ideales democráticos cubanos (de ahí su nombre), con el tiempo evolucionó para reflejar también los intereses de la comunidad hispana general de la zona tri-estatal; desafortunadamente, ya no existe. Lo mismo sucedió con La Razón, también de Union City. La Voz, igualmente de New Jersey, aún subsiste y circula con amplia cobertura de temas cubanos.
Incluso, fuera de las áreas de mayor concentración de cubanos pueden identificarse destacadas publicaciones dirigidas por compatriotas exiliados que mantienen el mensaje de libertad y democracia del destierro, expandido a lectores hispanos multiétnicos. Entre ellos cabe señalar La Información, aparecido en Houston hace años y que todavía se sigue editando, también en forma digital.
Otras revistas de carácter mensual se mantuvieron saliendo durante muchos años. Entre ellas merecen ser mencionadas Temas, de Nueva York y Contacto, de California. La primera ya dejó de existir; la segunda amplió su horizonte temático más allá de los tópicos cubanos. En la actualidad sobrevive como publicación mensual Ya, de la Florida, la cual mantiene la forma de tabloide de sus tiempos de semanario.
Revista exilio

Otros medios de prensa del exilio cubano han tenido una periodicidad trimestral, semestral o anual; de unos salieron unos pocos números; otros se mantuvieron vigentes durante varios años. Del primer grupo cabe señalar la Revista Cubana, de Nueva York, aparecida en 1968 “patrocinada por cubanos en el destierro” según reza su lema y Exilio: Revista de Humanidades, que se editó en la Florida de 1967 a 1969. Ambas publicaciones se caracterizaron por el alto nivel cultural de sus entregas, contando entre sus redactores o colaboradores a figuras de primer orden de la intelectualidad del exilio cubano.

De épocas posteriores son de mencionar Mariel y Linden Lane Magazine, nacidas en los años ochentas. La primera toma su nombre del puerto cubano de donde salieron miles de cubanos hacia los EE.UU. en lo que se conoce como “El Éxodo del Mariel” y fue fundada por Reinaldo Arenas, uno de los más importantes narradores cubanos de finales del siglo XX. Mariel tuvo una vida muy breve, pero sirvió de plataforma inicial a magníficos intelectuales cubanos de generaciones varias que tuvieron como experiencia vital común la salida por el Mariel o el destierro en fecha cercana, aunque por vías diferentes. Otro es el caso de Linden Lane Magazine, fundado por el famoso poeta Heberto Padilla junto a Belkis Cuza Malé. Todavía, más de tres décadas después de su primer número, Linden Lane Magazine continúa deleitando a sus lectores. En la actualidad Herencia trata de seguir el ejemplo de tales predecesores.
Número reciente de la revista Linden Lane Magazine

Es de destacar que la desaparición de la mayoría de los medios señalados no solamente obedece a la crisis de la industria de la prensa de principios de este siglo, sino también a la muerte o incapacidad de sus fundadores y directores. No se puede olvidar que se trataba de publicaciones que salieron a la calle durante décadas solamente por el patriotismo, el espíritu de sacrificio, la indoblegable fuerza de voluntad y la dedicación de sus creadores, pues hasta donde tengo entendido ninguno de los medios de prensa del exilio cubano ha disfrutado del respaldo económico de gobierno u organismo privado acaudalado alguno. Los recursos financieros imprescindibles para la confección y distribución de las publicaciones cubanas expatriadas han salido básicamente según el resultado de mis investigaciones de la solidaridad de unos cuantos anunciantes y de los bolsillos nada voluminosos de sus editores, quienes decidieron invertir en la empresa parte del salario devengado en otros oficios y profesiones, sin obtener otra ganancia más allá de lo que ellos consideraban su deber cumplido.

Otras publicaciones, aunque no han estado dedicadas en particular al exilio cubano, por haber sido creadas y/o mantenidas con vida por cubanos desterrados, hace que buena parte de sus entregas esté directamente relacionada con Cuba. Círculo: Revista de Cultura es el más antiguo caso de que tengo conocimiento. Aunque es una publicación de una organización internacional denominada Círculo de Cultura Panamericano, un breve análisis de sus índices arroja que la mayoría de los trabajos editados en sus más de tres decenios de existencia están dedicados a temas cubanos, desarrollados por intelectuales del exilio. Lo mismo pudiera decirse de otras revistas culturales de más reciente aparición tales como La Nuez y Sinalefa, ambas de Nueva York, la Revista Literaria Baquiana, de la Florida, y Caribe: Revista de Cultura y Literatura, de Wisconsin.
Los medios de prensa del exilio cubano también se han hecho sentir en la red cibernética y mantienen una línea ascendente en la nueva modalidad. Posiblemente el más antiguo caso sea La Nueva Cuba, identificado como el primer periódico cubano independiente en la Internet, al que seguirían otros muchos como Cubanet (de carácter político), El Ateje y, de más reciente aparición, Pensamiento: Publicación Literaria e Histórica así como Pensamiento Poético (de naturaleza cultural los tres últimos), por nombrar solamente unos pocos ejemplos. En la actualidad hay decenas de los llamados blogs y otros sitios de carácter tanto personal como institucional que reflejan el sentir de los exiliados cubanos. A ellos habría que añadir, por su convergencia histórica, los creados por cubanos del ‘insilio’, siendo el más conocido Generación Y. Otros cibersitios unen en sus entregas trabajos de comunicadores exiliados y de periodistas independientes dentro de Cuba, estos últimos siempre bajo la amenaza, el acoso y la represión de las fuerzas policíacas y paramilitares del régimen totalitario cubano.



En la radio, aunque en menor medida dado lo costoso del medio, cubanos del destierro han tenido sus propias emisoras o han hecho de las estaciones a su cargo un vehículo de información y defensa de los ideales libertarios cubanos. Entre las emisoras con tales características son de destacar WQBA “La Cubanísima” y WAQI “Radio Mambí”, ambas en Miami, así como Radio WADO y Super KQ de la ciudad de Nueva York. Ya “La Cubanísima” y Super KQ no existen, y Radio WADO cambió su dirección editorial a otras comunidades hispanas. Queda, como una especie de tenaz portavoz radial del exilio cubano, “Radio Mambí”, cuya temática fundamental (a pesar de ser propiedad de un conglomerado internacional) continúa siendo denunciar los desmanes castristas. Entre las figuras del exilio cubano más destacadas del medio se encuentra Ricardo Alarcón Sr., quien llegó a poseer varias radioemisoras en diferentes estados.

En la televisión los cubanos exiliados no han podido tener el mismo impacto que en la prensa escrita o radial. Los altos costos de la compra o formación de un estudio de televisión y la franquicia de transmisión, junto con la desigual competencia de los grandes monopolios, han impedido el desarrollo de una televisión cubana del destierro. Sin embargo, no han faltado los esfuerzos, tales como “América TV” y “La Mega TV” de Miami, cuyas programaciones están dedicadas, básicamente, a los cubanos residentes en el estado de la Florida, con la consiguiente temática anticastrista y a favor de la democratización de Cuba. El advenimiento de la TV por cable ha venido a favorecer a los cubanos expatriados mediante la contratación de espacios de transmisión a compañías locales de cable, principalmente en el área floridana. El relativo bajo costo y la facilidad de producción dados los últimos avances tecnológicos, han permitido que varios grupos o asociaciones políticas o culturales del exilio cubano tengan sus espacios propios periódicos en las ofertas locales de televisión por cable.
Revista Abdala

Claro que la reacción del castrismo a los éxitos de los cubanos exiliados en la prensa no se hizo esperar. Además de buscar y lograr la complacencia o la complicidad de la mayoría de los medios masivos de comunicación de las Américas y Europa, el gobierno comunista cubano se ha encargado de financiar cuanta empresa pudiera conjurar con sus mentiras las verdades expuestas por los periodistas cubanos del destierro. Baste señalar en los Estados Unidos la Revista Areíto en los años setentas y The Cuban Nation/La Nación Cubana, desde 1999 a la fecha. En la red cibernética el caso más deleznable parece ser La Jiribilla, que sirve de caja de resonancia de los numerosos sitios gubernamentales cubanos. Algunos blogs personales, tanto hechos en la Isla como en el extranjero, tratan de hacerse pasar como independientes y de carácter personal, cuando en realidad son financiados por el gobierno de los hermanos Castro y operados por sus agentes. Hasta en la radio de Miami conocidos militantes comunistas, con recursos financieros de dudoso origen, mantienen espacios pagados en importantes emisoras desde donde sirven de ecos indignos a las cantaletas castristas. Es de recalcar, sin embargo, que todos esos esfuerzos totalitarios por contradecir o acallar las verdades expuestas por los profesionales de la prensa cubana del exilio han sido, como es lógico, vanos. La verdad se puede enmascarar, secuestrar, escamotear y hasta mutilar; pero no se puede hacer desaparecer: tarde o temprano muestra su rostro verdadero, premiando a los veraces, enmendando a los equivocados, y juzgando a los intelectuales del escarnio como lo que siempre fueron: cómplices de la mentira esgrimiendo plumas mercenarias.
Artículo de Enrique Pizzi de Porras en El Tiempo, Nueva York

          De todo lo anterior se desprende que el exilio cubano, sin el respaldo financiero de gobiernos o entidad privada alguna y enfrentándose a la poderosa maquinaria totalitaria y sus corifeos, ha logrado fundar y sostener un numeroso grupo de medios de prensa que han sabido mantener vivas las ansias de libertad del pueblo de Cuba y denunciar sin descanso los horrores del régimen castrista en la Isla. Los cubanos del ‘insilio’ han venido a sumarse al intento, que es el mismo de todo cubano digno, no importa en qué lugar viva. La crisis económica de inicios del siglo XXI y la desaparición física de muchos pioneros del periodismo cubano del destierro han hecho que varios medios hayan fenecido junto a sus fundadores. Pero de seguro que cubanos de bien de las nuevas generaciones se seguirán encargando de denunciar al neo-castrismo que pudiera suplantar al castrismo original. Hasta que finalmente pueda publicarse en todos los medios masivos de comunicación del exilio cubano el único titular que le falta y le ha dado razón de ser durante más de 5 décadas: un amplio cintillo de cabezal, en “negritas” o “bold”, con un tipo de 60 puntos como mínimo, donde se lea claramente: Cuba Ya Es Libre. Otra Vez.



Premio de Ensayo “Herminio Portell Vilá” 2015 de la Academia Cubana de la Historia (E). Tomado de: Lolo, Eduardo. La palabra frente al espejo y otros ensayos. Miami: Alexandria Library Publishing House, 2015. Págs. 135-147.

Nota: Las imágenes de los periódicos Diario de las Américas, Vanguardia, El Tiempo y Abdala fueron tomados del sitio www.latinamericanstudies.org

Thursday, December 22, 2016

Miembros de la Academia: Dr. Eduardo Lolo

El Dr. Eduardo Lolo (La Habana, 1948) es autor de varios libros de historia y crítica literaria, profesor universitario, y bibliógrafo. Presidente-Fundador de la Academia de la Historia de Cuba en el Exilio Corp., Académico Numerario y miembro de la Junta Directiva de la Academia Norteamericana de la Lengua Española (ANLE), Académico Correspondiente en Estados Unidos de la Real Academia Espanola (RAE), Comendador de Número de la Imperial Orden Hispánica de Carlos V de la Sociedad Heráldica Española, y Senior Bibliographer de la Modern Language Association of America (MLA).

El Dr. Lolo ha recibido importantes premios literarios y otras distinciones profesionales y ha sido electo miembro de significativos comités de reconocidas organizaciones académicas y/o literarias tanto nacionales como internacionales.

A continuación, lista parcial de su bibliografía.


BIBLIOGRAFÍA ACTIVA (1990-2015)

LIBROS - AUTORÍA:

La palabra frente al espejo y otros ensayos. Miami, FL: Alexandria Library, 2015.

Lo que quede de aldea. Más sobre José Martí. Miami, FL: Alexandria Library, 2011.

Platero y nosotros. Estudio crítico. Miami, FL: Alexandria Library, 2007.

Después del rayo y del fuego. Acerca de José Martí. Madrid, España: Editorial Betania, 2003.

Un huésped no invitado. La voz tangencial del indio en la literatura hispana.  Rosario, Argentina: UNR Editora, Editorial de la Universidad Nacional de Rosario, República Argentina, 2001.

Mar de espuma. Martí y la Literatura Infantil. Miami, FL: Ediciones Universal, 1995.

Las trampas del tiempo y sus memorias. Coral Gables, FL: Iberian Studies Institute, University of Miami, 1991.


LIBROS – COMPIACIONES, EDICIONES, ETC.

Acosta, Antonio A. De la soledad a tus orillas. Antología Poética. Selección e Introducción de Eduardo Lolo. Fairview, NJ: A.A. Acosta-CreateSpace, 2015.

Para leerte mejor: publicaciones en español en los Estados Unidos (2000-2012). Compilación y edición de Eduardo Lolo. New York: Academia Norteamericana de la Lengua Española, 2013.

Su mano franca. Acerca de Carlos Ripoll. Edición de Eduardo Lolo. Miami, FL: Alexandria Library, 2010.

Martí, José. La Edad de Oro. Edición crítica de Eduardo Lolo. Miami, FL: Ediciones Universal 2001.


ARTÍCULOS, ENSAYOS Y OTRAS PUBLICACIONES

“Lo universal de la Universal”. Círculo: Revista de Cultura. Vol 43 (2014): 23-28.

“Introducción.” Baltasar, drama oriental, de Gertrudis Gómez de Avellaneda. Miami: Editorial Cubana “Luis J. Botifoll”, 2014. Pages IX-XXI.

“A un rey que pasa: breve crónica de un turista en tiempos de coronación.” Libre (FL), Año XLVIII, Núm. 1995. Martes 25 de junio de 2014. Page 15.

“La obra póstuma y el legado de Carlos Ripoll (1922-2011)” Círculo: Revista de Cultura. (Published by the Pan-American Cultural Circle, a member of the Conference of Editors of Learned Journals) Vol. 42 (2013). Pages: 12-24.

“El legado de Nelson Mandela.” La Información (Houston) #1415, del 12 al 18 de diciembre de 2013, página 9.

“Ante la muerte de Carlos Ripoll.”  Diario Las Américas (FL), 10 de abril de 2011. Pág. 4

“Mariel: los poetas de la pesadilla.”  Círculo: Revista de Cultura. (Published by the Pan-American Cultural Circle, a member of the Conference of Editors of Learned Journals) Vol. 40 (2011). Pages: 143-149.

“Luces y sombras de la imagen de José Martí en el cine cubano.” Revista Hispano Cubana No. 39 (2011): 210-224.

 “Personas y personajes infantiles en la obra de José Martí.  Círculo: Revista de Cultura. (Published by the Pan-American Cultural Circle, a member of the Conference of Editors of Learned Journals)Vol. 39 (2010). Pages: 7-18.

“De todos los caminos.” Sinalefa. Revista Internacional de Arte y Literatura (NY). No. 25 (2010): Page 3

“Cuba en la obra de Carlos Ripoll.”  Círculo: Revista de Cultura. (Published by the Pan-American Cultural Circle, a member of the Conference of Editors of Learned Journals) Vol. 38 (2009). Pages: 18-29.

“La Edad de Oro, de José Martí publicada por la Editorial Hispano Cubana, Madrid, 2008.”  (Book Review) Revista Hispano Cubana 32 (Madrid, 2008): Pages 219-222.

“Los pintores en José Martí y José Martí en los pintores.” Círculo: Revista de Cultura. (Published by the Pan-American Cultural Circle, a member of the Conference of Editors of Learned Journals) Vol. 37 (2008). Pages:47-57.

“Carlos Ripoll y los tiranos del banquete.” La Nueva Cuba. Octubre 27, 2008. (http://www.lanuevacuba.com/archivo/eduardo-lolo-19.htm)

“José Martí en la obra de Carlos Ripoll.” Círculo: Revista de Cultura. (Published by the Pan-American Cultural Circle, a member of the Conference of Editors of Learned Journals) Vol. 36 (2007). Pages: 28-39.

“República, transición y sucesión: disyuntiva cubana actual.”  20 de Mayo (CA), Vol. 38, Num. 2450, July 21, 2007, Page 15.  Also in: La Nueva Cuba, posted July 25, 2007 at http:/www.lanuevacuba.com/archivo/eduardo-lolo-8.htm

“José Martí desde el exilio.”  Section Estudios Culturales of the Website of Círculo de Cultura Panamericano at www.circulodeculturapanamericano.org (Posted 2007)

“Textos martianos en la obra pictórica de Ileana Ferrer Govantes.” Ileana Ferrer Govantes. Miami: Fine Art Studio, 2006.

Cuentos de la Selva de Horacio Quiroga: La ‘otra’ dicotomía Civilización VS. Barbarie.” Círculo: Revista de Cultura (A member of the Conference of Editors of Learned Journals), Vol. XXXV, 2006.  Pages 151-159.

“Ganar, perder, quizás vivir.” Círculo Poético. Vol. XXXVI, 2006.  Page 29.

“Bibliografía martiana.”  Section Bibliografías of the Website of Círculo de Cultura Panamericano. at www.circulodeculturapanamericano.org (Posted 2005)

“La Revolución Cubana y su literatura: los resortes de una trampa.” La Nueva Cuba, posted Oct. 5, 2005 at http:/www.lanuevacuba.com/archivo/eduardo-lolo-7.htm

“Platero, yo, tú y ellos. Círculo: Revista de Cultura. (Published by the Pan-American Cultural Circle, a member of the Conference of Editors of Learned Journals) Vol. XXXIV, 2005. Pages 204-212.

¿Proyección actual del Tratado de París? La Nueva Cuba, posted Jan. 5, 2005 at http:/www.lanuevacuba.com/archivo/eduardo-lolo-5.htm

“José Martí en inglés.” Círculo: Revista de Cultura. (Published by the Pan-American Cultural Circle, a member of the Conference of Editors of Learned Journals) Vol. XXXIII, 2004. Pages 12-20.

 “Félix Varela, José Martí, Nueva York y la nacionalidad cubana.” Revista Hispano Cubana 15 (Madrid, 2003): Pages 51-60.

“Introducción”. Rosario Rexach, Nuevos estudios sobre Martí. Miami: Ed. Universal, 2002. Pages 7-22.

“Rosario Rexach: Pedagogía y literatura rumbo al tiempo cierto.” Círculo: Revista de Cultura. (Published by the Pan-American Cultural Circle, a member of the Conference of Editors of Learned Journals) Vol. XXXI, 2002. Pages 9-17.

“Cuba: legalidad e injusticia.” La Nueva Cuba, Posted 10/13/02. In: www.lanuevacuba.com/lolo-8.htm

“Cuba: Sueño y Centenario.” Diario Las Américas, domingo 19 de mayo de 2002. Pág. 24-E.

“Cuba: exilio y crítica literaria.” En: Cuba: exilio y cultura. Memoria del Congreso del Milenio. Julio E. Hernández-Miyares, et. al., eds. Miami: Asociación Nacional de Educadores Cubano-Americanos, Herencia Cultural Cubana, 2002. Págs.127-143.

“Las Cartas de Relación de Hernán Cortés, un caso de literariedad múltiple.” Confabulaciones. Ensayos sobre Artes y Letras Hispánicas. Monografías de ALDEEU. R. Corbalán, et al., eds. New York: Publicación de la Asociación de Licenciados y Doctores Españoles en los EE.UU. (Spanish Professionals in America, Inc.), 2001. Pages 1-16.  Also in: Cuadernos de ALDEEU. Vol. 15, Núm. 2. Octubre de 1999. Págs. 1-16.

“José Martí y los niños de todas las edades.” Caribe. Revista de Cultura y Literatura (Published by Marquette University & Western Michigan University). Vol. 4, Num. 1, Summer 2001. Pages 24-39.

“Spanish-American Modernism.”, “Martí, José.”, & “Cuban Literature.” Grolier Multimedia Encyclopedia On Line 2000. (www.go.grolier.com).

“La Edad de Oro en ‘La Jaula de Oro’”.  Diario Las AméricasJul. 23, 2000.  11-B.

Baraguá hoy: Proyección actual de la gesta de Antonio Maceo. Los Angeles: Cuban-American Teachers’ Association (CATA), 1999.  Also in: La Voz Libre (CA) 19.947 (Dec. 10, 1999): 7-10. Also in: 20 de Mayo (CA) 31.2055-2063 (Dec. 25, 1999-Feb. 19, 2000): 16.

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“Martí en Nueva York, Nueva York en Martí.” De la catedral a los rascacielos. Actas de la XVII Asamblea General de ALDEEU. Ed. R. Corbalán Torres, G. Piña Rosales y N. Toscano Liria. New York: ALDEEU, 1998. 133-139.

“Cuentos para poblar soledades.” Temas (New York) 48.551 (Nov. 1997): 71-73.

Rev. of Narrativa y Libertad. Círculo: Revista de Cultura 26 (1997): 247-249.

“F.R. Krautzwald, E. de Laboulaye y José Martí: venturas y aventuras de una ‘traducción’.” Círculo: Revista de Cultura 25 (1996): 235-240.

“Las dos muertes y las dos vidas de José Martí.” La Voz Libre (Los Angeles, CA), August 25, 1995. 5, 12. Also in: Linden Lane Magazine 15.1 (March 1996): 17-18

“Literatura en la isla y en el exilio: contrapunteo cubano de la angustia.” Lo que no se ha dicho. Ed. Pedro R. Monge Rafuls. New York: Ollantay Press, 1994. 306-318

“Otra vez el día.” Círculo: Revista de Cultura. 21 (1992): 133-140.

“Acerca del libro. Reflexiones de un lector impertinente.” La Nuez (New York) 2.4 (1990): 7.

“El Libertador que nunca combatió.” Ahora (Spanish edition of The Hudson Dispatch). Union City, NJ. Sept. 5, 1990. 9


BIBLIOGRAFÍA PASIVA (1990-2015)

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Friday, December 16, 2016

Miembros de la Academia: Gustavo Pérez Firmat


Gustavo Pérez Firmat (La Habana, 1949). Reside en Estados Unidos desde 1960. Licenciatura en Literatura Inglesa y Americana (University of Miami, 1971). Maestría en Literatura Española e Hispanoamericana (University of Miami, 1973). Doctorado en Literatura Comparada (University of Michigan, 1979). Actualmente ocupa la cátedra David Feinson de Humanidades en Columbia University. Previamente enseñó en Duke University (1978-1999). Ha recibido becas de The John Simon Guggenheim Foundation, The National Endowment for the Humanities, The American Council of Learned Societies y The Mellon Foundation. En  1997 la revista Newsweek  lo incluyó entre los "100 Americans to watch for the 21st century" y Hispanic Business Magazine lo seleccionó como un de los 100 Hispanos más influyentes en los Estados Unidos. Es miembro de la American Academy of Arts and Sciences desde 2004 y desde septiembre de 2016 de la Academia de Historia de Cuba en el Exilio.

Libros

No Ficción

Ensayo:
·         Idle Fictions (Duke, 1982; rev. ed. 1993)
·         Literature and Liminality (Duke, 1986)
·         The Cuban Condition (Cambridge, 1989; rpt. 2005)
·         Do the Americas Have a Common Literature? (Duke, 1990)
·         Life on the Hyphen (Texas, 1994, Rpt. 1996, 1999; Spanish version: Vidas en vilo, Colibrí, 2000; Revised and expanded edition, 2012)
·         My Own Private Cuba (Colorado, 1999)
·         Cincuenta lecciones de exilio y desexilio (Universal, 2000)
·         Tongue Ties (Palgrave, 2003)
·         The Havana Habit (Yale, 2010)
·         The Norton Anthology of Latino Literature [Co-editor] (Norton,2010)
·         A Cuban in Mayberry: Looking Back at America's Hometown (Texas, forthcoming 2014)

Memorias
Next Year in Cuba: A Cubano's Coming-of-Age in America (Doubleday 1995; rev. ed. 2000; rpt. Arte Público, 2005; Spanish version: El año que viene estamos en Cuba, Arte Público, 1997)

Ficción

Novela
Anything but Love (Arte Público, 2000)

Poesía

Carolina Cuban (Bilingual Press, 1987)
Equivocaciones (Betania, 1989)
Bilingual Blues (Bilingual Press, 1995)

Scar Tissue (Bilingual Press, 2005)

Monday, December 12, 2016

La estatua de José Martí en el Central Park


Por Geandy Pavón

La estatua de José Martí en el Central Park de Nueva York (en la sexta avenida y la calle 59), obra de la escultora norteamericana Anna Vaughn Hyatt Huntington, es tal vez la única escultura ecuestre del héroe independentista. Su creadora tomó como modelo una imagen creada por el pintor cubano Esteban Valderrama. Pero para ello Huntington se vio obligado a usar una reproducción fotográfica del  cuadro de Valderrama. La obra original, un óleo de gran formato, fue destruida por el propio autor después de recibir un sinnúmero de críticas y objeciones a su representación de la muerte de Martí. 
Un informe de 1938 de la Comisión Central Pro-Monumento consignaba: "El lienzo original, de gran tamaño, no existe ya: el señor Valderrama lo destruyó ante la insistencia de una crítica incomprensiva que señalaba caprichosos errores de inexactitud histórica, los cuales no existían; pero que en todo caso se referían a detalles de nula importancia. La conciencia artística del señor Valderrama es tan severa que, además de documentarse cuanto le fue dable, se trasladó a Dos Ríos y alojóse allí y todos sus bocetos fueron hechos a la hora de la trágica caída del Apóstol, colocando el modelo en la posición que los biógrafos declaran que ocupaba Martí y utilizando la luz en la dirección adecuada. Eligió, además, el mes de mayo, no obstante ser de lluvias y propenso a plagas en nuestros campos, y mal alojado, con todas las dificultades del transporte, llevó a cabo su obra sin otra ambición ni estímulo que su grande amor al Maestro y su fervor artístico, sin propósito alguno de lucro. Del lienzo solo quedan dos fragmentos: la cabeza del Apóstol, que tiene un gran vigor y está tratada de manera admirable y uno de los caballos que, también, es un acierto."
Huntington terminó la estatua en 1958, a la edad de 82 años. La escultura de Martí fue su último proyecto de escala monumental.  Es a partir de esa obra concluida que se inicia la historia siguiente, cuyos detalles pueden encontrarse en un reportaje de Gay Talese publicado en 1964 en The New York Times: "Cubans Fail in Attempt to Place Marti Statue".
El pedestal vacío
La escultura de bronce fundido costó 200.000 dólares de la época y fue presentada como un tributo de la artista Anna Vaughn Huntington y su multimillonario esposo Archer Milton Huntington, no al pueblo de Cuba, sino específicamente al Gobierno de Fulgencio Batista en la ciudad de Nueva York. Batista, en agradecimiento, donó 100.000 dólares para la construcción del pedestal de granito negro de una altura aproximada de cinco metros por 2,5 metros en cada lateral, cuyo diseño fue obra de la firma de arquitectos Clarke & Rapuano. (No era la primera vez que los Huntington donaban una escultura al gobierno de Batista. En 1956 el esposo de la escultora y fundador de la Hispanic Society of America Archer Hilton Huntington había donado el conjunto escultórico "El Relevo" al gobierno cubano, conjunto que fue instalado en el parque que se encuentra detrás de la Biblioteca Nacional, en la intersección de Ayestarán con 20 de Mayo. Debe añadirse que versiones de esa misma pieza fueron donadas a España durante la dictadura de Francisco Franco y todavía se encuentran instaladas en Madrid (en la Universidad Complutense) y Valencia (en la avenida Blasco Ibáñez.) 
Conjunto escultórico "El Relevo" de la artista Anna Vaughn Huntington ubicado en 20 de Mayo y Ayestarán, en La Habana



Pero en 1959, cuando estaba todo listo para colocar el monumento sobre el pedestal, triunfó la revolución cubana, y la entrada de los rebeldes en La Habana hizo que el Gobierno estadounidense detuviera el proyecto hasta poder determinar el curso que tomaría la joven revolución. Robert Moses, entonces comisionado de Parques de la ciudad de Nueva York, recibió una orden del Departamento de Estado de no erigir la estatua sobre el pedestal hasta nuevo aviso, dado el riesgo de que la inauguración del monumento pudiera leerse como un respaldo al Gobierno revolucionario de Fidel Castro.
La escultura fue trasladada entonces a unos almacenes en el sur del Bronx y custodiada por guardias de seguridad hasta 1965.
La artista en su taller trabajando en la escultura de Martí
Casi seis años estuvo el pedestal vacío entre los monumentos de Bolívar y San Martín, confundiendo a turistas y locales con inscripciones en inglés y en español refiriéndose a un héroe invisible.
En su lado oeste podía leerse: "JOSE MARTI: APOSTLE OF CUBAN INDEPENDENCE / LEADER OF THE PEOPLES OF AMERICA / AND DEFENDER OF HUMAN DIGNITY / HIS LITERACY GENIUS VIED WITH HIS / POLITICAL FORESIGHT. HE WAS BORN / IN HAVANA ON JANUARY 28, 1853 / FOR FIFTEEN YEARS OF HIS EXILE HE LIVED IN THE CITY OF NEW YORK. / HE DIED IN ACTION AT DOS RIOS IN / ORIENTE PROVINCE ON MAY 19, 1895".
Y en el lado este la inscripción en español: "JOSE MARTI:APOSTOL DE LA INDEPENDENCIA / DE CUBA GUIA DE LOS PUEBLOS / AMERICANOS Y PALADIN DE LA / DIGNIDAD HUMANA SU GENIO / LITERARIO RIVALIZA CON SU / CLARIVIDENCIA POLITICA NACIO / EN HABANA EL 28 DE ENERO DE / 1853. VIVIO QUINCE ANOS DE SU / DESTIERRO EN LA CIUDAD DE NUEVA / YORK MURIO EN EL COMBATE DE / DOS RIOS PROVINCIA DE ORIENTE / EL 19 DE MAYO DE 1895".
Mientras tanto, los exiliados anticastristas hacían lobby en el Ayuntamiento de Nueva York —bajo el gobierno del alcalde Robert F. Wagner— para la instalación del monumento. Argumentaban que Martí era lo contrario de Castro, que era el George Washington cubano, que el monumento era una obra en honor a la libertad de Cuba frente al comunismo, que se trataba de un monumento al exilio…
Sin embargo, ningún razonamiento fue suficiente para lograr convencer a las autoridades. De manera que llegó el mes de septiembre de 1964 y el objetivo de los exiliados consistió en inaugurar el monumento el 10 de octubre, cuando se cumplía un aniversario del Grito de Yara de 1868.
Frustrados ante la negativa del alcalde y del Departamento de Estado, decidieron protestar de una manera muy singular.
La puesta en escena
El grupo de cubanos exiliados logró establecer contacto con los empleados del taller de Huntington en Connecticut, convenciéndolos para obtener de ellos un vaciado en yeso de un modelo de la escultura. El vaciado medía aproximadamente dos metros de altura y había servido de maqueta para la obra definitiva en bronce, de seis metros de altura.
Se habían propuesto instalar furtivamente la escultura de yeso sobre el pedestal de mármol negro en la Avenida de las Américas. La operación debería ser ejecutada en la madrugada del 10 de octubre de 1964. El modelo de yeso fue trasladado en una furgoneta, los exiliados se reunieron a  las 12:30 am del día anterior, y luego se acuartelaron en la residencia del líder del grupo, Enrique Abascal, en la West 72 Street.
El exiliado cubano Enrique Abascal
A las 2:00 am del 10 de octubre, el grupo de 15 hombres se reagrupó en la calle 67 para subir y reensamblar las cuatro partes de la escultura en la furgoneta. Hicieron, al parecer, mucho ruido, y discutieron mucho, por lo que terminaron despertando a una parte del vecindario, que decidió llamar a la policía. Y no tardaron en escucharse sirenas y alcanzaron a ver cómo seis patrullas de la NYPD bajaban por la calle 67 en dirección al grupo.
El doctor José M. García-Mazas, a nombre de quien estaban los papeles de la furgoneta rentada, fue el encargado de hablar con el sargento de la policía.
Luego de inspeccionarlo todo, el sargento dio a los agentes la inexplicable orden de retirarse.
Aproximadamente a las 3:00 am el grupo de exiliados volvió a reunirse, esta vez frente al pedestal en el Central Park. A esas horas el lugar estaba completamente desierto, solo un par de borrachos merodeaban.
El grupo de exiliados trató de subir la estatua al pedestal, pero no lo consiguió. Es obvio que no habían calculado la enorme dificultad que implica subir a una altura de cinco metros una figura de yeso de unas 600 libras. Lo intentaron una y otra vez, pero les fue imposible. Y, a eso de las 4:00 am, exhaustos y frustrados, llegaron a una solución aprobada unánimemente: quizás la escultura entera era demasiado pesada, pero al menos un pedazo se podría instalar.
Fue así como decidieron decapitar la estatua y colocar solamente la cabeza de José Martí sobre el pedestal.
El 10 de octubre de 1964 amaneció en el Central Park de Nueva York una cabeza blanca sobre un pedestal negro, custodiada por Simón Bolívar y José de San Martín. Abajo, tendido en el suelo, quedaban un caballo y un jinete sin cabeza.
La escultora Anna Vaughn Huntington en su taller  durante el proceso de creación de la estatua de Martí
No es descabellado pensar que la protesta tuviera el efecto esperado porque, ocho meses más tarde, el martes 18 de mayo de 1965, a las 11:00 am, se inauguraba finalmente el monumento a José Martí en el Central Park. La ceremonia estuvo presidida por Newbold Morris, el comisionado de Parques de la ciudad. La artista Anna Hyatt Huntington resultó galardonada con el City Medallion por Richard C. Patterson, comisionado de Eventos Públicos, en representación del alcalde de Nueva York. Y, entre los invitados a la ceremonia, se encontraba una amplia representación del exilio cubano. 
Una pequeña exégesis
Es inevitable el sentido metafórico de esta historia. El Martí centauro, inseparable de la bestia, el Martí ecuestre, es una construcción demasiado densa. El poeta es una cabeza sin cuerpo que canta, como el Orfeo asesinado en el monte Pangeo, adonde había subido para encontrarse con Apolo, de cara al sol, y de quien solo su cabeza pudo entrar al Olimpo después de ser decapitado por las ménades.
No en balde Esteban Valderrama destruyó su cuadro. No es casual que la imagen de un Martí heroico y a la vez moribundo se convirtiera en una fuente de controversias y malentendidos. Paradójicamente, es la tradición la que ha definido la estética revolucionaria. El héroe revolucionario no es un héroe caído, es por el contrario un héroe triunfante. Resulta mucho más llevadero el mártir que el héroe, pensando ambas definiciones en su sentido más estricto.
El Martí mártir es un testigo, es decir, alguien cuya muerte —y aún después de desaparecer físicamente— continúa dando testimonio de su fe, de su idea del mundo. Los héroes, en cambio, son criaturas larger than life. Los héroes, por definición, tienen un origen divino, una carga metafísica que pesa más que el yeso o el bronce.
Tanto los exiliados de este episodio como el propio Valderrama tuvieron que recurrir a una solución puramente iconoclasta: mutilar a Martí para despojarse de esa pesada carga que se activa al conjugar en una misma figura al héroe y al mártir.
Esa conjugación del héroe-mártir, esa extraña mezcla de padre fundador, guerrero, poeta, pensador y apóstol, todo ese fardo sobre los hombros de un único individuo, han hecho de Martí el fundador de una tradición revolucionaria que llega hasta nuestros días, sin permitir un espacio a ningún otro proyecto político que se salga de esos márgenes. Todos, absolutamente todos, los que han aspirado al poder político en Cuba, han reclamado su origen revolucionario, desde Tomás Estrada Palma, pasando por Machado y Batista, hasta Fidel Castro. Los exiliados anticastristas de esta historia también se veían a sí mismos como revolucionarios.
El cuerpo del héroe sobre un caballo, esa imagen patética y romántica, es la revolución; la cabeza, decapitada y sola, es la libertad.
Hace 58 años, Anna Vaughn Hyatt Huntington decidió regalar una estatua de José Martí a la dictadura de Fulgencio Batista. Casi seis décadas después, la actual directora del Museo del Bronx, Holly Block, gestiona, bajo la dirección de una institución pública como lo es ese museo, un grupo denominado "Amigos de José Martí", creado por ella con el único objetivo de recoger fondos por el monto de 2,5 millones de dólares para regalar una réplica de la misma escultura a otra dictadura cubana.

[Este artículo apareció previamente publicado en Diario de Cuba y El Nuevo Herald y se reproduce aquí con algunos añadidos por autorización expresa del autor]